Jardín histórico
Estamos ante un jardín histórico, en el que nos encontramos elementos vegetales que hay que respetar, al igual que su estructura. Nuestro trabajo va a consistir en sanear los árboles existentes, mejorar el césped y los arbustos que nos encontramos y mejorar el conjunto, sin perder en ningún momento el criterio del jardín. Se construye una pérgola de madera sobre el paseo central de la zona de césped, en cuyos pilares se colocan trepadoras que se van a enredar sobre ella, consiguiendo así un paseo muy agradable que sirve como invitación a recorrer la parte inferior del jardín. En la entrada al edificio se proyecta la plantación de una gran rosaleda que nos de color durante gran parte del año, acompañada por otras especies que florecerán entre primavera y verano.