Hotel – restaurante
En este hotel - restaurante habitualmente se producen celebraciones con un gran número de invitados. El deseo de la propiedad era adecuar el jardín para que pudiera ser utilizado para el desarrollo de estos eventos. Para ello se dispone una gran pradera de césped totalmente limpia, sin ningún elemento que dificulte la colocación de una carpa, escenario o entarimado. Por uno de los lados el césped llega hasta el porche del edificio, para crear una sensación de continuidad entre los dos elementos. Por el otro y para crear una barrera de separación con la carretera próxima, se realiza una plantación de especies vegetales en diferentes alturas. Un punto muy importante era el separar la zona del aparcamiento del resto del jardín, para ello se diseña un muro con una puerta que da acceso al césped por medio de un puente de madera colocado sobre un estanque, diferenciando claramente los dos espacios.