Jardín con spa
El spa es un elemento muy válido para aquellos jardines con dimensiones reducidas para ubicar una piscina y en los que se desea tener un elemento de agua, o para aquellos que se encuentran en zonas en las que debido a la climatología las piscinas se aprovechan en un período muy breve de tiempo. Para diferenciar las zonas, se construye una superficie elevada de madera sobre la que se incrusta el spa, acompañada de una zona de estar con una pérgola metálica. Rodeando este entorno y aprovechando el muro existente se plantea un jardín vertical. Como nexo entre la parte superior y la inferior, se crea un rebosadero en el spa que propicia la caída del agua en cascada sobre un pequeño estanque en la zona inferior. Desde la entrada se veía el resto de la finca, se carecía de intimidad, por lo que se proyecta un muro de separación para evitar la vista directa, para que fuera algo liviano a la vista se plantean en él la formación de unos arcos, uno que hace de entrada al resto y el otro construido a baja altura que permite ver el estanque construido bajo él. Para salvar el desnivel exitente en uno de los laterales, se realiza una pasarela de madera elevada, delimitada por una mampara de cristal que permite mantener las vistas y evitar el peligro de una caída.
