Madera y rosas
Este jardín está constituido por diferentes zonas con gran diferencia de alturas. El espacio más amplio formado por una pradera de césped en torno a la piscina y bajo las encinas, rodeado de manchas de plantación de diferentes arbustos. Desde el césped parte un talud hasta la zona inferior, salvado por una escalera de madera y adornado por la constitución de una rocalla con plantas vivaces, que aportan un gran colorido en primavera y verano. Ahora prestamos atención al espacio inferior, antes de nuestra actuación existía un gran desnivel, por lo que toda esta zona no se podía utilizar. Para solucionar el problema, suavizamos el desnivel y se construye una superficie de madera muy amplia, cubierta con una pérgola del mismo material, con un tableado superior para asegurarnos de que sea una estructura sólida, ya que el vano es muy largo. Al tratarse de una superficie de grandes dimensiones, si fuera toda de madera continua podría crear una sensación muy poco atractiva, por lo que rompemos la tarima de varias formas. Una de ellas es creando un contraste cromático, y lo conseguimos con la plantación de una rosaleda rectangular bajo la pérgola, cubierta de grava blanca y bordeada con boj. El tipo de rosas utilizado es el sevillana, que aunque sus rosas no son de olor, aparecen de manera constante y en gran número desde marzo hasta noviembre. Otro elemento de ruptura es un estanque incrustado en la madera, comunicado con un canal al estanque principal que preside esta zona del jardín. Se trata de un estanque construido de obra a modo de pilón con dos jardineras en los laterales, en los que se colocan arbustos de bajo porte y un ciprés en cada una, que va a enmarcar el estanque. Sobre el pilón cae una lámina de agua. El estanque es de color blanco, en contraste con el color de la madera, con lo que logramos fijar la atención en este punto nada más ascender por las escaleras. Para taparnos de las vistas externas, se construye una vaya de madera muy sencilla, sobre la que se van a enredar los rosales trepadores colocados en sus pilares. La guinda de este jardín se consigue con la iluminación, debiendo ser proyectada sobre los elementos que queramos destacar, como son el estanque y la pérgola.
